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Estilo mejor profesor

Los 7 principios del mejor profesor

Antes de ayer Juan tenía 15 años. El año que viene tendrá 18. ¿Cómo es posible?

Con preguntas como ésta nos sorprendía durante las clases uno de los mejores profesores que tuve en el colegio. Probablemente el mejor. Casi nunca sus acertijos o problemas tenían que ver con la materia que impartía (Física). Pero captaba nuestra atención y conseguía crear un clima especial durante sus clases. Lo cual, sin duda, ayudaba mucho a que nos esforzásemos por entender sus explicaciones.

Conseguir un contexto que favorezca la formación es primordial. Y La sorpresa es la emoción más vinculada al aprendizaje. Amplifica nuestra relación afectiva con los acontecimientos. Es decir, cuando recibimos una sorpresa que consideramos agradable nos sentimos más felices que aquellos que están en una situación similar a la nuestra pero no han sido sorprendidos.

La sorpresa como emoción básica

Se trata de una reacción causada por algo novedoso, imprevisto, casual o desconocido. No se puede decir que sea una emoción siempre positiva o siempre negativa. Es una emoción neutra.

Las situaciones más frecuentes que nos producen sorpresa son las siguientes:

  • Los estímulos novedosos.
  • La interrupción inesperada de una actividad en curso.
  • Los aumentos bruscos en la intensidad de algún estímulo.

La curiosidad y la capacidad para seguir sorprendiéndose son independientes de la edad. Y son, junto con la motivación y el deseo de aprender algunos de los elementos más relevantes que potencian el aprendizaje.

Se empieza a envejecer cuando se deja de aprender, dice un proverbio chino.

Rita Levi Montalcini, neuróloga italiana, obtuvo el Premio Nobel de Medicina con 76 años. Falleció a los 103 y se mantuvo activa hasta el final. “No hay culpa ni mérito en cumplir 100 años. Puedo decir que la vista y el oído han caído, pero el cerebro no. Tengo una capacidad mental superior a la de los 20 años. No ha decaído la capacidad de pensar ni de vivir. La única forma es seguir pensando, desinteresarse de uno mismo y ser indiferente a la muerte. Cuando muera, sólo morirá mi pequeñísimo cuerpo”, declaró en una ocasión.

Picasso pintó hasta su muerte, con 91 años. Tiziano acabó “La batalla de Lepanto” con 98 años. Podríamos citar muchos más casos de personas que mantuvieron activas, independientemente de su edad biológica, sus capacidades creativas y de aprendizaje. brain-1093904_960_720_opt

Genio se nace y en imbécil te convierten. ¿Y en el medio qué? El sistema educativo, escuché decir alguna vez. Tal vez por eso recordemos con especial cariño a todas aquellas personas, profesores y profesoras, que despertaron en nosotros esa chispa interior que activó el entusiasmo y la ilusión que actuaron como motores para el aprendizaje y crecimiento personal.

El Dr. Mario Alonso Puig lo describe muy bien: no somos cubos vacíos que hay que llenar, somos fuego que hay que encender.

¿Cómo aprenden los niños?

Sin embargo, a medida que pasas por distintas etapas y experiencias formativas te vas alejando (o te van distanciando) de la manera natural en la que aprenden los niños:

  • No les importa equivocarse.
  • Suelen aprender acompañados y se sienten apoyados.
  • Aprenden con todos los sentidos y experimentan.
  • Tiene una gran curiosidad y deseo de aprender.
  • Y siempre preguntan ¿por qué?

Muchos años después coincidí con aquel viejo profesor. Aquel encuentro casual en el hall de un hotel me causó, como no, sorpresa. Usted siempre consigue sorprenderme profesor, le tuve que decir. Fue una charla corta pero que recuerdo con cariño. Entre otras cosas, porque se acordaba perfectamente de mí y de mis compañeros y compañeras. Su memoria no había disminuido con la edad. Era una prueba evidente de que el entrenamiento y la experiencia la seguían manteniendo en forma.

El estilo del mejor profesor

En una ocasión, ya hace un tiempo, cuando regresaba a casa bastante cansado después de impartir un curso pensé si, en alguna medida al menos, habría sido capaz de despertar en los alumnos sorpresa, curiosidad e inquietud por saber más de los temas tratados. Entonces recordé a mi profesor de Física y traté de resumir los principios fundamentales que definían su estilo:

  • Sorprender.
  • Buscar la novedad.
  • Desafiarse a sí mismo.
  • Pensar de manera creativa.
  • Promover la socialización.
  • No hacer las cosas siempre de la manera más fácil.
  • Y todo ello aderezado con el mejor de los ingredientes: el sentido del humor.

Hace unos días el profesor nos ha vuelto a sorprender. Al parecer, inesperadamente, nos ha dejado.

La sorpresa es la más breve de las emociones básicas. Tiene una duración muy corta, se desencadena de forma muy rápida y a continuación se puede transformar en cualquier otra emoción. En este caso fue en tristeza. Pero al rato pensé en lo que dijo Rita Levi Montalcini: cuando muera, sólo morirá mi pequeñísimo cuerpo. Entonces recordé alguna de las ocurrencias ingeniosas con las que el profesor nos sorprendía. Y su espontaneidad, rapidez y agilidad mental para llevar las riendas en el aula. Y ya no había tristeza.

“En la escuela aprendemos la lección y luego nos someten a la prueba. En la vida, primero se nos somete a la prueba y luego, sólo si estamos atentos, aprendemos la lección”.
Ernesto Yturralde.

 

Crédito de las fotos: Pixabay / geralt

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Alberto Chouza

Gestión y captación del talento, desarrollo profesional, marca personal, inteligencia emocional, coaching, responsabilidad social corporativa o deporte son algunos de los ámbitos en los que me he ido especializando. Pero no, no soy un experto. Soy un aprendiz que se hace preguntas en un entorno que cambia muy rápido.

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