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serás grande

Mídete con los grandes y serás grande

¿Cómo es posible que una ciudad de poco más de 100.000 habitantes cuente con el equipo de fútbol americano con más títulos de liga? Green Bay está ubicada en el condado de Brown en el estado de Wisconsin. Su equipo es el Green Bay Packers y no hay otro en las grandes competiciones de béisbol, baloncesto, hockey o en el propio fútbol americano, cuya ciudad de residencia sea más pequeña.

Y cuenta además con otra particularidad muy especial. Los Packers son la única franquicia no lucrativa del deporte profesional estadounidense. Sus beneficios se reinvierten en la propia entidad o en la comunidad de Green Bay. Son propiedad de la ciudad y ningún accionista puede tener más de 200 acciones. Esto prácticamente impide que la franquicia pueda ser relocalizada por un grupo inversor en un mercado más grande.

Identificarse con el proyecto

Su estadio se llena siempre que juega el equipo y para conseguir un abono anual existe una lista de espera en la que los aficionados se tienen que inscribir. Actualmente hay más de 100.000 personas esperando turno para conseguir el abono. Pero la realidad es que la tasa de renovación de abonos ronda el 99,6%… La lista de espera para obtener el abono anual habla a las claras de su afición. Es conocida por su apoyo, independientemente del rendimiento del equipo. Todos los partidos de los Packers en Lambeu Field, su estadio, han registrado llenos desde 1960. El equipo se mantiene cada año en la cima de los rankings de popularidad y cuenta con simpatizantes en los lugares más insospechados.

Para alcanzar la posición y el prestigio del que gozan en la actualidad han tenido que recorrer un largo camino salpicado de dificultades y obstáculos. Competir con los equipos de las grandes ciudades no es fácil. Sin duda han tenido que buscar recursos, emplear la imaginación y rodearse de gente inteligente capaz de sacar adelante un proyecto de estas características.

Capacidad de atraer gente inteligente

Personas que además han contribuido a engrandecer su historia. Y lo han hecho desde diferentes ámbitos porque una organización como ésta la conforman muchas áreas. La parcela deportiva, la de gestión, la comercial, la financiera, etc. Y siempre han manifestado un respeto exquisito por aquellos que han pasado por el club y con su legado han contribuido a hacerlo más grande.

Quiero aprovechar para recordar a uno de ellos en particular. A finales de la década de los 50 del siglo pasado, los Green Bay Packers estaban pasando por una etapa de cierta mediocridad. Su último campeonato de liga había sido en 1944. Entonces, en 1959, decidieron fichar como entrenador a Vince Lombardi. Al poco tiempo de su llegada, este estadounidense de ascendencia italiana, con su filosofía de trabajo y su forma de entender el juego cambió la dinámica del equipo.

Lombardi es considerado como uno de los mejores entrenadores de fútbol americano de la historia. De alguna manera hoy en día su nombre evoca el espíritu ganador que lo acompañaba. Falleció a los 57 años y una semana antes de su muerte, la NFL nombró al trofeo del campeón del Super Bowl “Trofeo Vince Lombardi” en su honor. Eso prácticamente lo dice todo. Dispone de un palmarés excepcional. Mídete con los grandes y serás un grande. Esta frase que se le atribuye refleja perfectamente su filosofía y la del club al que contribuyó a hacer más grande.

La importancia de un liderazgo inspirador

Todos los proyectos necesitan de líderes inspiradores que sean capaces de ilusionar a los demás. Un equipo, deportivo o de cualquier otro ámbito, los necesita y en muchas ocasiones son los que marcan la diferencia. Según Lomabardi, los líderes se hacen, no nacen. Se hacen de esfuerzo, que es el precio que todos nosotros tenemos que pagar para conseguir objetivos que valgan la pena. No es fácil ser un líder efectivo, se necesita trabajar mucho para ganar la confianza del equipo y conseguir entender las motivaciones de cada uno de los jugadores.

Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo. Eso dice al parecer un proverbio africano. Desde una ciudad con pocos habitantes, desde un equipo humilde o desde una empresa que nace pequeña y poco a poco va creciendo se pueden hacer grandes cosas. Ejemplos tenemos. Algunos muy próximos. No hace falta irse a Wisconsin. El problema es que, como ya dijo Shakespeare, unos nacen grandes, otros se hacen grandes y a otros se les cae la grandeza encima.

Y en todo esto hay una clave, la confianza. En uno mismo, en el equipo, en los que están contigo, en los que te apoyan, en los que te acompañan… Porque la confianza es contagiosa, igual que la falta de ella.

 

Crédito de la foto: jp26jp / Pixabay

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Alberto Chouza

Gestión y captación del talento, desarrollo profesional, marca personal, inteligencia emocional, coaching, responsabilidad social corporativa o deporte son algunos de los ámbitos en los que me he ido especializando. Pero no, no soy un experto. Soy un aprendiz que se hace preguntas en un entorno que cambia muy rápido.

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