Skip to main content
Causar buena impresión

Tienes 7 segundos para causar una buena primera impresión

Hace apenas unos días, mientras tomaba tranquilamente un café a primera hora de la mañana y aprovechaba mientras tanto para ojear la prensa, sonó un teléfono móvil en una de las mesas próximas. Un joven, que estaba acompañado por otras dos personas, descolgó y contestó a la llamada. Al cabo de unos instantes, con gesto serio y voz alterada dijo: “me ha vuelto a ocurrir lo mismo. Después de la entrevista de selección creí que me iban a elegir. Fue todo perfecto. No lo entiendo”.

Sus dos compañeros de mesa, un chico y una chica, le lanzaron mensajes de apoyo y ánimo. Pero él parecía no atender a razones, estaba bastante afectado. Al cabo de un rato comentó que necesitaba salir a dar un paseo y tomar aire. Te acompaño, le dijo la chica. No, prefiero estar solo. Gracias de todas formas, le contestó.

Lo vi salir solo, con paso cansino, mirada en el suelo y hombros caídos. Y me vinieron a la mente los versos de Neruda. “Podría escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo, la noche está estrellada…”.

(más…)

Prisa

Los profesionales de la prisa

“Hoy no tengo tiempo para almorzar, tráigame directamente la cuenta”, dijo Groucho Marx dirigiéndose al camarero que se había acercado a atenderle.

Esta frase del genial Groucho encaja muy bien con un perfil de profesionales que se desenvuelven en un mundo lleno de prisas, agobios y urgencias en el que, según ellos, su presencia es requerida continuamente y, si algún día nos faltase, todo se iría al garete. Al menos eso piensan ellos. Y como nos convertimos en lo que pensamos, se han transformado en una especie de pollos sin cabeza que se mueven continuamente de un lado hacia otro. Con rapidez, eso sí, pero sin orientación. Tienen reloj y lo miran continuamente. Pero les falta brújula. (más…)

Saber escuchar

La importancia de saber escuchar

Saber escuchar no es solo una actitud, es también una aptitud, una habilidad. Y de las más necesarias en cualquier ámbito de nuestra vida.

Recientemente, junto a varios antiguos compañeros, recordábamos a uno de los que todos coincidíamos en considerar mejores jefes que habíamos tenido en nuestra trayectoria profesional. Era un gran motivador, opinábamos todos. Pero no era de grandes discursos, ni de palabras grandilocuentes que buscasen emocionar al grupo. Con su manera de actuar nos enseñó que lo mejor para motivar a una persona es escucharla. Pero de verdad. (más…)

Estrategias para resolver conflictos

Estrategias para resolver conflictos eficazmente

Habitualmente consideramos los conflictos como una amenaza que pone en peligro nuestras relaciones o los objetivos que perseguimos. Pero también pueden servirnos para explorar nuevos puntos de vista, descubrir necesidades importantes que no estábamos contemplando e incluso mejorar las relaciones.

El proceso que seguimos para gestionar los conflictos es tan importante como su solución. Si no se dan los pasos adecuados podemos deteriorar todavía más las relaciones, ya que en ese momento abundan las emociones y sentimientos negativos, como frustración, resentimiento, enfado y odio. Y como consecuencia nuestra autoestima y equilibrio emocional se resienten. (más…)

El enfado como forma de relacionarse

El enfado como forma de relacionarse

Una vez vivía un demonio que tenía una dieta peculiar: se alimentaba del enfado de los demás. Como su campo para comer era el mundo humano, para él no había falta de alimento.

Así comienza una antigua historia budista. Y con una acalorada discusión provocada por la mala gestión de nuestras emociones es como acaban, o empiezan a terminar, muchas relaciones.

Hay un proceso de enfado que va desde la leve irritación hasta la cólera. Dante Alighieri, en su obra La Divina Comedia, puso a los iracundos y a los malhumorados en el quinto círculo del Infierno mientras que ubicó a los que habían cometido el pecado del “enojo” en el Purgatorio, donde podían ser salvados.

(más…)